Palacio Imperial de Tokyo
Pues suerte sí que dio el bicho de piedra, porque seguía sin llover cuando salimos. La próxima parada era el Palacio Imperial.
Completamente rodeada por un estanque (donde pudimos ver algún cisne y muchos patos) y construida en un foso, la Explanada Imperial es una gran extensión ajardinada que mantiene el palacio lejos del Tokio moderno.
En el palacio vive el emperador y su familia. Está cerrado al público durante todo el año, pero el día 31 de diciembre (¿o era el 1 de enero?) lo abren para que cualquiera pueda entrar a verlo (sólo mediante visita guiada en japonés y pedida con mucho tiempo de antelación). Así que nos contentamos con hacernos una foto cerca de la puerta.
Desde fuera no parece muy lujoso, pero su encanto se encuentra más en su antigüedad y en la de los dos soldados que vigilaban la puerta sin pestañear (imagino que ésta no será la única seguridad que tenga la entrada al palacio del Emperador de Japón).
Completamente rodeada por un estanque (donde pudimos ver algún cisne y muchos patos) y construida en un foso, la Explanada Imperial es una gran extensión ajardinada que mantiene el palacio lejos del Tokio moderno.
En el palacio vive el emperador y su familia. Está cerrado al público durante todo el año, pero el día 31 de diciembre (¿o era el 1 de enero?) lo abren para que cualquiera pueda entrar a verlo (sólo mediante visita guiada en japonés y pedida con mucho tiempo de antelación). Así que nos contentamos con hacernos una foto cerca de la puerta.
Desde fuera no parece muy lujoso, pero su encanto se encuentra más en su antigüedad y en la de los dos soldados que vigilaban la puerta sin pestañear (imagino que ésta no será la única seguridad que tenga la entrada al palacio del Emperador de Japón).
0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home